
Infinito malo
(Vals, con el estribillo (opcional)
schlechte Unendlichkeit,
tomado de uno de los valses de G. W. Hegel,
el conocido cantautor peruano-alemán)
hacia entre el ochenta y cinco, hacia el noventa y uno
cuando llegó
cuando se fue
le salía un trozo de caca por la boca
hacia por el dos mil seis, el dos mil once
cuando volvió
cuando se fue
no le acababa de salir el trozo de caca por la boca
iba a a volver
o volvió
hacia el dos mil dieciseis
y le seguía saliendo el trozo de caca por la boca
hay pesadillas y pesadillas y pesadillas
y uno tiene que vivirlas
todas
todas
criaturas del capital
del capital
del capital
del capital
el capital
el capital
el capital
el capital
el capital
el capital
el capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
capital
(Por Luis Ipanaqué)
Dice Alejandro Alvarez:
ResponderEliminarEse texto en El Pollo Verde en que se habla del trozo de caca y el capital, y que dentro de la segunda vuelta ya anuncia la tercera, y las vueltas infinitas de la democracia liberal, es un rollo, creo, sobre García. Me parece que parte de lo que (y en este punto ya, claro, engolo la voz, como catedrático peruano educado en Francia o en universidad de provincias (claro, Lima es tambien una provincia)) Hegel llama el "infinito malo" en oposición al "infinito bueno" o verdadero. Marx retoma la idea en los Gründrisse, y define el ser del capital un poco como un "infinito malo": infinito malo es aquel al que apunta un "objeto" en tanto infinitud o totalidad incompletable, un infinito que siempre está más allá, que siempre se le escapa al objeto, y sin embargo ese objeto existe por esa misma "ansiedad" (en inglés le dicen "drive", en alemán, creo, "Trieb") de lograr llegar a esa "totalidad" inalcanzable. El dinero, en tanto equivalente universal, ser abstracto de valor de cambio, quiere hacer eso: abarcar toda la riqueza social, todas las mercancías, sin parar, y sin llegar a lograrlo (claro que en ese intento en el camino va destrozando y regando por ahí cuanta cosa y ser humano encuentra, ese desastre que mira anonado el ángel de la historia del que habla Benjamin ). Diríase que todos esos y esas mierdas que estaban y están detrás del y de la Fujimori ahora, y que García representa también bien (y que Toledo también, etc.),se mueven, o creen moverse, hacia ese infinito... Y en pos de ese infinito (en un Perú en que ahora todo va bien, porque ahora realmente el Perú vale un Perú en los mercados de valores internacionales) ellos quieren ganar las elecciones, en la primera, en la segunda, en la tercera, en la infinitésima vuelta...
No está demas señalar que hablo de capital capital, y no de "capital bueno y "capital malo", aunque, claro, por la coyuntura, una propuesta como la de Gana Perú tenga que entrar en negociaciones con los amables empresarios del "capital bueno" y sus muy profesionales representantes políticos. O, otra manera de decirlo, ese infinito malo, el capital, obsede también a la GCU, a la "gente como uno", por ejemplo, claro los "buena gente" de, ponte, APEGA-Mistura (o sea Roca Rey-Valderrama-Acurio-Sodexho Inc.) en su propósito, con mucho sabor y amor, de abarcar la totalidad de la comida "peruana" en tanto mercancía...
... y la exitosa "gastronomía peruana" en tanto mercancía, no resuelve la desnutrición en el Perú. - (los campesinos venden su quinua, kiwicha, tarwi... y compran fideos, ya no cultivan la variedad y cantidad de papa porque tienen que cultivar cebada para la exitosa industria de la cerveza cusqueña, p.ej.) etc. "abstracto valor de cambio" vs hambre concreta... malo, infinito malo.
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